Si, efectivamente todos terminamos siendo un poco mas predecibles de lo que quisiéramos, y todos en algún punto terminamos jodiendo por las mismas cosas que en algún momento dijimos: huy yo no quiero ser así. Y las niñas terminamos preguntándonos donde quedaron esas actitudes de príncipe azul que nos enamoraron, y ellos terminan cuestionado donde quedo la tranquilidad que emanábamos al principio. Yo creo que básicamente todos le tenemos algo de miedo al cambio, y es extraño pensar que esa magia en la que oíamos violines de fondo ya no existe. Yo ahora pienso que esa magia, como la energía, simplemente se transforma, ahora me doy cuenta que el punto no esta en las interminables horas de mirarnos en una hamaca y que el resto del mundo no importaba, ahora creo que la magia esta en ver como nos vamos otra vez insertando al mundo. Aunque, no lo voy a negar, eso es difícil de entender y de permitir que pase. Por alguna razón, nosotras, las mujeres tenemos esta necesidad de aferrarnos a las cosas, a lo que teníamos, y yo no voy a decir mentiras, yo no soy la excepción, estos días he sabido ser demandante por las cosas que antes me hacían sentir una princesa y me duele el alma cada que veo que hay otras cosas que también tienen importancia en su vida y logran prevalecer sobre mi. Eso nos duele, nos da rabia, nos hace cuestionar si es que ya no nos quieren igual y nos hace volvernos unas fieras inseguras e intranquilas.
Ahora bien, por parte de el, está el hecho de ser egoísta, de haber crecido sin hermanos y de ver la vida desde un punto de vista bastante unilateral. Por parte de el, y de ellos, esta dejarse ganar de la seguridad de que ya nos tienen y no volverse a esforzar, por parte de ellos esta dejarnos en algún punto de lado sin mayor explicación, porque se dieron cuenta así no mas que sus vidas no se podían basar solo en nosotras e intentar revivir descaradamente sus 15 años parándonos a un lado porque creen que nosotros no vamos a compartir y a vivir esas cosas con ellas...Por parte de ellos están todas las promesas rotas de cambiar, y eso si, por parte de ellos esta el asustarse cuando nosotras dejamos de ser lo que somos.
Por parte de los dos esta prometernos el cambio y un nuevo comienzo, volver a brillar por raticos y amenazarnos con acabar todo porque la peliadera esta tenaz. Por parte de los dos esta la lucha constante en la que andamos tirando para un lado distinto cuando habían tiempos en que tirábamos para el mismo lado. Pero eso si indudablemente por parte de los dos esta la certeza de amarse como nadie se ha amado en el mundo con la seguridad de que cuando se pelea se pelea como cualquiera en el mundo.
Y finalmente está el amor, ese en el que uno cree, ese que nos hace soportar los círculos viciosos por un beso y una miradita de complicidad, porque sabemos que vamos a tener quien nos agarre de la mano por la calle, ese mismo que nos hace creer que todo va a estar bien siempre y que vale la pena, porque siempre, sin importar lo que pensemos de los exnovios y de historias pasadas, en el momento SIEMPRE vale la pena luchar.
Ahora bien, por parte de el, está el hecho de ser egoísta, de haber crecido sin hermanos y de ver la vida desde un punto de vista bastante unilateral. Por parte de el, y de ellos, esta dejarse ganar de la seguridad de que ya nos tienen y no volverse a esforzar, por parte de ellos esta dejarnos en algún punto de lado sin mayor explicación, porque se dieron cuenta así no mas que sus vidas no se podían basar solo en nosotras e intentar revivir descaradamente sus 15 años parándonos a un lado porque creen que nosotros no vamos a compartir y a vivir esas cosas con ellas...Por parte de ellos están todas las promesas rotas de cambiar, y eso si, por parte de ellos esta el asustarse cuando nosotras dejamos de ser lo que somos.
Por parte de los dos esta prometernos el cambio y un nuevo comienzo, volver a brillar por raticos y amenazarnos con acabar todo porque la peliadera esta tenaz. Por parte de los dos esta la lucha constante en la que andamos tirando para un lado distinto cuando habían tiempos en que tirábamos para el mismo lado. Pero eso si indudablemente por parte de los dos esta la certeza de amarse como nadie se ha amado en el mundo con la seguridad de que cuando se pelea se pelea como cualquiera en el mundo.
Y finalmente está el amor, ese en el que uno cree, ese que nos hace soportar los círculos viciosos por un beso y una miradita de complicidad, porque sabemos que vamos a tener quien nos agarre de la mano por la calle, ese mismo que nos hace creer que todo va a estar bien siempre y que vale la pena, porque siempre, sin importar lo que pensemos de los exnovios y de historias pasadas, en el momento SIEMPRE vale la pena luchar.
Maldita hamaca
ResponderBorrarpor que?
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