domingo, enero 02, 2011

Obrigado Voce

Para mi lo años comienzan con bulla y gritos, música duro, calzones amarillos, con la garganta llena de uvas que trato de comerme en 12 segundos pidiendo cualquier deseo que al final se me ocurra, baño de champaña, baño de agua de manzanas, canela y quién sabe que más cosas, tratando de correr con cualquier maleta con un par de billetes empollados en los bolsillos y cualquier otro esoterismo de esos en los que no creo, pero de esos que si no hago de pronto y me va mal. Para mi los años deben comenzar por lo menos como terminaron, celebrando.

Finalmente se acabo el 2010. Entonces hoy me siento y respiro hondo y pienso con esa ecléctica que no se de donde sale, que este año será mejor, y que la mierda del pasado finalmente se acabo. Si, solo con esa sensación de un nuevo año, de un nuevo arranque, de la posibilidad de dejar guardado en una cajita todo lo que ha pasado.

Y entonces claro, empiezo el año con planes en la cabeza, con ánimo, con actitud y buenos aprendizajes.... empiezo el año sabiéndome muy lejos de muchas cosas que quiero... sintiéndome abismalmente distante de ese ser en el que cada vez me veo menos reflejada, y pensando cada vez más que debería buscarme la forma de salir de ahí, porque el dolor es inminente. Empiezo el año con el sol en la piel, el aire en los ojos, el amor en el alma y la cabeza (como siempre), la gratitud en las manos y las ganas en todo el cuerpo. Así, como Dios manda.